-
Cómo preparar tu casa y tu familia para una ola de calor

Prepararse para una ola de calor empieza antes de que la vivienda se caliente. Revisa los avisos de tu zona, identifica dónde refrescarte y acuerda cómo ayudar a quienes viven solos o tienen dificultades para desplazarse.
Antes del episodio: organiza un plan sencillo
- Consulta los avisos de AEMET y las recomendaciones sanitarias de tu comunidad.
- Identifica la habitación más fresca y un lugar climatizado accesible fuera de casa, comprobando horarios y transporte.
- Revisa persianas, toldos y ventilación sin realizar reparaciones peligrosas.
- Prepara agua y comidas sencillas, y acuerda llamadas o visitas a personas que puedan necesitar apoyo.
Anota el plan en un lugar visible: quién llama, a qué hora y qué hacer si no hay respuesta. Una lista de contactos sirve más si todos saben cuándo utilizarla.
Reduce la entrada de calor en la vivienda
Protege las ventanas del sol y ventila cuando el exterior esté más fresco y sea seguro hacerlo. Reduce las fuentes de calor innecesarias y evita concentrar tareas de cocina en las horas más cálidas. Si la casa no ofrece alivio, utiliza el lugar fresco previsto; no esperes a encontrarte mal.
Un ventilador mueve aire, pero no sustituye un ambiente suficientemente fresco. Si dependes de climatización eléctrica, piensa también dónde acudir ante un corte de suministro.
Adapta horarios, hidratación y actividad
Bebe agua con frecuencia aunque no tengas sed, salvo que tengas una pauta médica de restricción de líquidos. Evita el alcohol, reduce el esfuerzo durante las horas de más calor y utiliza ropa ligera. Planifica compras y desplazamientos para los momentos menos calurosos.
Nunca dejes personas ni animales en un vehículo estacionado. No cambies medicación por tu cuenta: consulta cómo conservarla y qué precauciones personales necesitas.
Presta atención a quienes necesitan apoyo
Niños pequeños, mayores, personas con enfermedades y quienes tienen autonomía limitada pueden necesitar ayuda adicional. Comprueba si pueden acceder al agua, refrescarse y pedir ayuda. Una llamada no sustituye una visita cuando no puedes confirmar que la persona está bien.
Señales ante las que hay que actuar
Ante mareo, dolor de cabeza o debilidad, interrumpe la actividad y busca un lugar fresco. Solicita atención sanitaria si empeoran, hay vómitos o los síntomas persisten. La confusión, las convulsiones o la pérdida de conciencia en un contexto de calor son señales de urgencia: llama al 112. Lleva a la persona a un lugar fresco si puedes hacerlo sin riesgo, enfríala con paños húmedos y sigue las instrucciones de emergencias. No des bebida a alguien con alteración de conciencia.
Qué revisar al terminar
Repón el agua utilizada, comprueba que todos se encuentran bien y anota qué parte del plan no funcionó. Revisa nuestra guía de agua y la de energía para emergencias para preparar alternativas.
Fuentes: Ministerio de Sanidad: calor extremo y recomendaciones y señales de alarma.
Acuerda apoyo para quien vive solo
Si una persona mayor de tu entorno vive sola, preparad juntos un plan de apoyo para emergencias. Acordad contactos, necesidades y una alternativa si no responde, respetando su autonomía y sin depender de una única persona.
