• "Mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo".
  • Orientación

  • En la actualidad contamos con una poderosa herramienta de localización geográfica que es capaz de orientarnos en cualquier parte del planeta ofreciéndonos direcciones, rutas y percepciones espaciales precisas: el GPS. Los preparacionistas que cuentan con un dispositivo de GPS disponen de una notable herramienta que utilizada de forma apropiada ofrece muchas ventajas en el contexto de supervivencia.

    Si no tenemos esta útil herramienta de alta tecnología tenemos otras opciones más analógicas y tradicionales como las brújulas, las cuales también debemos aprender a utilizar adecuadamente.

  • ¿Cómo utilizar de forma adecuada la brújula?

    El funcionamiento de la brújula se basa en aprovechar el campo magnético del planeta tierra para orientar la aguja de este artefacto en dirección norte, sin embargo, para ello debemos posicionar la brújula de tal forma que esta quede en una inclinación donde se encuentre libre del mecanismo que efectúa la rotación de la aguja, de esta podemos buscar con la aguja de la brújula el norte, el cual estará indicado con una zona oscura en la brújula o con una letra mayúscula N.

    Si disponemos de un mapa, veremos que en estos esquemas cartográficos se han plasmado una señal que indica el norte del mapa, por lo que para orientarnos en el mismo bastara con colocar la brújula encima del mapa inclinando la misma hasta que la aguja marque el norte para alinear tanto el mapa como la brújula hacia el norte. Es importante tener en cuenta que como este artilugio funciona como campos electromagnéticos, es necesario alejar la misma de los objetos de metal como llaves, herramientas metálicas o hebillas que pueden alterar la lectura de la brújula.

  • Utilizar el reloj como brújula

    Cuando no disponemos de brújula, pero llevamos con nosotros un reloj analógico o mecánico, este puede ser de gran ayuda para la orientación en la supervivencia, ya que con la hora solar podemos encontrar el norte.

    Teniendo en cuenta que en territorio español la hora esta dos horas atrasadas a la hora solar en verano y en invierno una hora atrasada con respecto a la hora solar, tenemos que alinear la aguja de nuestro reloj que indica la hora con el sol lo cual nos dará una bisectriz entre la aguja horaria y las 12 horas, en medio de esta bisectriz se encuentra el Sur. Este método funciona en el hemisferio norte, ya que en el hemisferio sur la bisectriz nos señalara el norte.

  • Orientarnos en base a los astros del cielo

    En el extremo de los casos en los que nos encontramos en una situación de supervivencia sin reloj ni brújula, podemos ayudarnos con los astros que visualizamos en el cielo para obtener las coordenadas que nos permitan orientarnos de la siguiente manera:

    • La Luna: En la fase lunar creciente, las puntas de este astro apuntan hacia el este, y cuando se encuentra en menguante apuntan hacia el oeste.
    • El Sol: Una de las referencias más básicas para orientarnos es la salida y el ocaso del sol. Como sabemos, el Sol aparece en el horizonte por el este y se oculta por el oeste.
    • Las Estrellas: En una noche de cielo despejado visualizaremos muchas estrellas en el firmamento, entre ellas la estrella polar que siempre señala el norte. Hallar la estrella polar es sencillo ya solo tenemos que buscar la característica forma de la constelación Osa Mayor, ubicándose está a cuatro veces el espacio que separa los dos astros frontales de dicha constelación. La Osa Mayor es la constelación por excelencia del hemisferio norte, sin embargo, en el Sur la constelación más visible es la Cruz del Sur, la cual visualizamos en el cielo con diseño de cometa. Si alargamos la distancia del cometa unas cuatro veces más, hallaremos un punto que representa el Sur.
  • Los signos que nos brinda la naturaleza para orientarnos

    El medio ambiente nos ofrece una serie de señales fáciles de distinguir y apreciar con los cuales es posible tener una orientación espacial aproximada. Si nos hallamos en el hemisferio norte veremos que el musgo de los arboles suele desarrollarse más en una de las caras de los troncos, dicha cara corresponde al norte.

    Las laderas de una montaña también orientan hacia el norte, ya que las laderas que se encuentran más húmedas y con mayor presencia de nieve representan la cara norte de las montañas.

    Si sabemos hacia donde fluye el caudal de los ríos de nuestro país o región podemos saber dónde se encuentra el norte, sur, este u oeste, ya que, por ejemplo, se sabe que la famosa cordillera de los Andes, el caudal de los ríos se dirige hacia el oeste, mientras que en la cordillera Cantábrica el rio baja hacia el norte.