• "Mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo".
  • Conservar la higiene personal al acampar, algo que beneficio a todos

  • Salir de campamento por unos pocos días siempre resulta una experiencia sensacional, alejarse de las rutinas, bañarse en el rio, meterse en un saco de dormir, cocinar en una fogata y hasta relajar un poco el arreglo personal. Pero en la medida que pasan los días ya va haciendo falta volver a sentirse presentable. Se añora el poder tomar una reconfortante ducha, afeitarse  y  lavarse  el pelo, para sentirse completamente  a gusto.

    El asunto es que en una situación caótica puede ser necesario prolongar la duración de la acampada y es allí cuando las cosas comienzan a complicarse un poquito más. Claro que siempre podrás bañarte en un lago u otro curso de agua limpia, pero ¿Qué pasa si hace frio? En este caso pueden ser de gran ayuda las toallitas de bebe y el gel desinfectante, para llevar la fiesta en paz con uno mismo y con los demás.

    Por experimentado que se sea en la vida al aire libre, al prepararse para una estadía prolongada en la mitad de la naturaleza, siempre  vienen bien algunas ideas y consejos para conservar la higiene personal lo más que se pueda, así que a continuación los ofrecemos:

    • No olvide empacar 2 mudas de ropa, de este modo podrá alternar el uso y lavar la usada o ponerla a airear, en caso de no tener una fuente de agua en las cercanías del campamento.
    • No olvide al planificar la cantidad de agua necesaria para la supervivencia, incluir algo adicional para al menos poder lavar la ropa interior, en caso que no pueda acampar cerca de algún curso de agua.
    • Si tiene un rio, estanque o lago cerca podrá tomar un baño diario. Tan solo se recomienda estar atento al momento en que lo hagan los más pequeños del grupo familiar para prevenir disgustos.
    • No olvide incluir en la mochila un jabón biodegradable, pues la idea no es contaminar los ríos. Además si va a utilizarlo lo más conveniente es trasladar el agua hasta un lugar cercano al campamento donde haya retirado la maleza y pueda enjabonarse tranquilamente. No necesitará demasiada cantidad de agua,  para darse un baño de emergencia, recuerde que lo fundamental son las axilas, las manos, las ingles y la cara.
    • Tener una esponja ayuda a economizar la cantidad de agua. y contar con una ducha portátil facilita el proceso.
    • Si quiere hacerlo con total intimidad cuelgue una sabana de alguna rama y la conseguirá.
    • Para el secado hay dos opciones: hacerlo al aire libre o tener un paño de micro fibra como el que se usa en los gimnasios, que no ocupa nada y se seca muy rápidamente.
    • Olvídese de los perfumes a menos que quiera convertirse en el blanco de los osos y otros bichos de la naturaleza.
    • Busque un champú neutro y para reducir la frecuencia de uso, colóquese talco en la cabeza, que es muy eficaz absorbiendo la grasa del cuero cabelludo.
    • Contrario a lo que muchos creen lo que mejor resulta para evitar los malos olores es usar ropa fabricada con material sintético, pues el algodón absorbe el sudor y se convierten en el sitio ideal para el desarrollo de las bacterias.
    • No olvide el cepillo de dientes, la crema y el hilo dental, además del enjuague bucal, pero recuerde no usarlos directamente sobre la fuente de agua natural, hágalo en un sitio que diste al menos 3 metros y medio. No querrá contaminar esta fuente de vida.
    • Tener un pequeño estuche que incluya un corta uñas, una afeitadora, una lima y unas tijeritas, le ayudará a mantenerse medianamente presentable y aseado.
    • Un protector o bloqueador solar dependiendo de su tipo de piel, es altamente recomendable para permanecer un largo tiempo al aire libre.

    Consideraciones adicionales para conservar la higiene personal al acampar, por respeto a los demás y para sentirnos mejor.

    Llevar los productos necesarios para mantener la higiene personal no es algo que debería  ocupar mucho en la mochila ni contribuir a sobrecargarla de peso y nos hará sentir más confortables dentro de la situación caótica en la que nos encontraremos. Pero al adquirirlos deben tomarse algunas precauciones para evitar convertirnos en un elemento contaminante de la naturaleza.

    Es sabido que los detergentes crean efectos negativos en el medio ambiente, entre otros muchos contribuyen a la proliferación de plantas en el medio marino, que restan el oxigeno necesario para la vida de las especies animales y disminuyen la diversidad.

    Cualquiera que haya acampado con anterioridad en un parque nacional, conocerá de la existencia de severas restricciones al uso de ciertos productos de higiene, obligando a la utilización de jabones biodegradables.

    Por cierto es una práctica que debería ser extensiva incluso a la vida cotidiana en el hogar, si es de los que consideran al planeta tierra como uno de los activos más valiosos que tenemos.

    Eso si al comprar alguno de estos productos busque empresas serias y comprometidas con la conservación del medio ambiente, porque es un campo donde también han proliferado muchos los charlatanes. Los consumidores tenemos mucho que aportar para la conservación de la tierra y podemos influir en las decisiones de las empresas.

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